La continua indagación en torno a la expresividad de una estructura, alcanza con esta serie un tercer nivel de reflexión y de producción, analizando las posibilidades del formato mismo a través de la división del soporte de la imagen. Los cuadros que conforman esta serie, analizan la fragilidad de una imagen total y única mediante una construcción a base de líneas paralelas, que puede desmembrarse en piezas a su vez autónomas pero que guardan en sí la memoria de la unidad de la que emanan.

Las posibilidades de expresión que este juego genera, se ven potencializadas con la disposición que adoptan en grupos separados y han sido exploradas en múltiples exposiciones.